Ultra Trail el Rincón 172 | Oinatz Aspiazu

Estamos a jueves y termino de preparar las cosas tarde por la noche.  Me meto al sobre pensando en la carrera y consigo dormir bien. El viernes salgo a las 12h y llego 2 horas antes a Castielfabib.

Se trata de un pueblo pequeño, donde no tengo cobertura de teléfono. Voy a la plaza del pueblo, cojo mi dorsal (me dan camiseta y manguitos) y vuelvo al coche donde estoy sentado descansando. Como otra vez, paso por el wc de un bar y voy a la salida con otros 56 corredores.

A esto decir que llevo mi nuevo reloj que me ha regalado la chavala y que lleva el track que en teoría aguanta ultras hasta 60 horas con gps completo. Una auténtica pasada. Voy viendo en la pantalla los mapas y muy bien.

Se da la salida y empezamos a correr. Tiro a ritmos decentes y voy pasando a algunos. En poco tiempo veo los tonos rosáceos del atardecer y le comento a uno, mira el cielo qué chulo. Le paso y me sitúo detrás de una pareja que van fuertes y voy con ellos un rato. Sin hablar, van a lo suyo con la mosca cojonera detrás. Oscurece y uno de ellos enciende su frontal. Yo no lo hago y de momento vamos aprovechando su luz los 3.

En un momento les dejo ir, creo que paro a hacer pis, les engancho, enciendo mi frontal cuando cambiamos de la senda a un camino con piedras y luego les dejo. Puedo seguir el ritmo pero yo voy pensando que quiero acabar y que no conozco nada este tipo de distancia. Hay otro grupo de 4 que sigo con ellos. Van muy fuertes también y me voy planteando si realmente voy bien así. Se quedan 2 y yo. Uno de ellos se descuelga, le dice al otro que siga que va muy fuerte. Sigo con el que tira y veo que para a esperar al otro.

Yo sigo y empiezo a tener frío. Me visto la camiseta larga y la chaqueta. Me pasan y van vestidos también. Habían parado a eso de paso. Continúo sólo por la noche, un buen trozo. Voy haciendo avituallamientos y encontrando gente.

Hay un finlandés que te va pasando y le vas pasando. Le tengo toda la carrera en ritmos similares. No habla, sólo cuando come algo. Me junto a un chaval que se pierde y con mi reloj le voy orientando varias veces. Vamos hablando y hacemos piña. Es de Ciudad Real, nos contamos nuestras vidas y tal y la noche se va haciendo amena. En una de estas que nos perdemos oímos ruidos raros.

Se trata de un jabalí que está a la derecha y nos acojonamos. En un principio parecía que teníamos que ir en su dirección pero tiramos para abajo y acertamos.  Se me va apagando el frontal y le cambio la batería. Me preocupa este tema. Es uno de los mejores frontales pero el tema de batería es un error para carrera. Mejor llevar siempre uno de pilas con todas las pilas que necesites por lo que sea.

Pasamos las horas de noche con subidas y bajadas duras (es el desnivel más duro de todas la carrera), mucha piedra suelta y bajadas técnicas.

Llegamos a la primera base de vida (sobre el km 70 aproximadamente) y se va haciendo de día. Hay gente de la carrera haciendo coñas y me echo unas risas. Abro la puerta del wc y está allí el finlandés sentado en la taza y me entra la risa. Así que salgo sin pasar por el wc por no esperar.

Aquí tengo un frontal de recambio que dejé en la bolsa de vida (pensaba que lo tenía en la segunda base de vida ya que ahora tocaba la parte de día). Dejo el frontal de batería y cojo el frontal de pilas con los recambios (es peor frontal pero me va a durar y el otro seguramente ya no). Después de comer, nos vamos, ya sin el frontal puesto en la cabeza, pensando que de día se ve todo de otra forma.

Vamos tirando y nos vamos ayudando. El compañero está muy fuerte y me va marcando el ritmo. Le voy siguiendo y nos paramos al wc improvisado, uno detrás de un arbusto y el otro detrás de otro. Empieza a apretar el Sol y nos quitamos la chaqueta y la camiseta larga. Llegamos a un avituallamiento que nos preparan un bocata de jamón, como extraoficial y nos sienta de lujo. A todo esto decir que los avituallamientos impresionantes y la gente brutal. De 10. Diría que una de las mejores carreras. Teníamos de todo y por cantidades tremendas. 5 días antes me había cascado la maratón de Berlín con mi hermano y esta carrera deja los avituallamientos de Berlín en vergüenza. Chapó por la organización.

De comida en todas las paradas, voy pillando dulce y salado. Sandwiches de crema de cacahuete, de jamón y queso,…caldo, membrillo, plátanos, galletas saladas,…todo lo que puedo ir enganchando. Siempre es comer sin perder demasiado tiempo pero sin que te persigan y pillar un sándwich o dos, salir y comerlos andando para adelantar algo. Para beber al principio llevaba los dos bidones de isotónico. Luego siempre un bidón de isotónico y otro de coca cola. La coca cola tiene mucho azúcar y además cafeína. Me parece ideal en esto, es comida líquida y toda la carrera tiro de ella. En el día a día para mí es veneno y no la compro jamás 😉

Sigo con el compañero. Le comento que cuando quiera que tire sólo ya que es de día y voy bien. En una de las bajadas se va. Más adelante le encuentro en un trozo que había que hacer de ida y vuelta (yo subiendo y él bajando). En la bajada veo que me espera y me dice que le sabía mal y que va conmigo hasta el final. Poco después, sobre el 98 hacemos un avituallamiento que tienen cerveza para ellos y les hago la coña que es lo primero que hemos mirado pero no nos dan. Seguimos y viene una subida brutal. Es una pared de dos pares. Hace un calor importante y pasamos a una pareja de portugueses que rondan los 50 y les iré viendo toda la carrera. La mujer ha pinchado y va mareada pero va.  Arriba hay unos bidones de agua improvisados por el calor y recargamos.

Mi compañero, después de la subida me dice que está mareado y no puede correr. Nos pasan los portugueses. Vamos caminando, intentando correr algo pero caminamos. Se toma un ibuprofeno de bajada y después de 4-5km andando llegamos a un avituallamiento donde le espera el suegro, la mujer y su hijo que va corriendo a recibirle. Me dice que se queda allí y nos abrazamos.  

Yo como y le digo que voy a intentar seguir. Continúo sólo. El calor ha bajado y me veo fuerte, como animado y pensando que voy a acabar. He hecho más de 100km y no quiero dejarlo. Subo bien y paso a los portugueses. Tiro fuerte y les dejo atrás. Arriba del todo paso el control de chip y bajo al mismo avituallamiento que antes. Ahí hay gente de la carrera de 100k.

Hago el ritual de echarme agua por encima y recargo todo lo que puedo. Continúo y voy doblando a gente de la carrera de 100k. Compartimos ya recorrido. Llega un barranco. Una bajada muy técnica y una subida fuerte pero corta. Después tiro, me encuentro a un campesino con un montón de ovejas en el camino y cruzamos algunas palabras.

Sigo tirando, va atardeciendo y está muy bonito.  Me encuentro con más bidones improvisados aunque ya no hace calor y no me hacen falta. Animado veo que sale de algún lado el finlandés y me pasa. Es la última vez que le veo. Me pongo el frontal y en una bajada técnica, me pasan otros 3. Después de bajar tenía calculado que tenía que estar llegando al siguiente avituallamiento pero el camino va haciendo subidas y  bajadas, no veo ninguna luz y me voy desesperando. Empiezo a pensar que me he confundido o algo, pero la cosa es que las cintas que marcan el camino están ahí y el track del gps es correcto. Finalmente llego a un pueblo donde sólo hay avituallamiento de agua. Me dicen que tire un km que está allí la comida.

Sigo un trozo siguiendo las marcas y fuera del pueblo me desespero. Me paro, me siento en el suelo, me quito la mochila y el frontal y miro un poco el paisaje hacia delante. Viene un chico y me dice si estoy bien. Le digo que sí que sólo estoy pensando si me he confundido. Me dice que el siguiente avituallamiento tiene que estar en el siguiente pueblo, que está muy cerca.

Me visto todo lo que me he quitado y continúo. Llego a la segunda base de vida. Cojo la camiseta del evento que me esperaba allí, una visera de la Ironman de Vitoria y me la pongo, me pongo la camiseta larga de la ultra de Bilbao a Vitoria y la chaqueta impermeable. La camiseta del evento siempre me la pongo en todas las carreras. Es como un ritual que tengo y la tenía en la segunda base de vida para que llegara a meta más o menos fresca.

Como bien, pregunto por esta etapa hasta el siguiente avituallamiento y me dice un chaval de la 100k que si quiero vamos juntos. Le digo que ok y tiramos.  Quedan 32km a meta y hay que acabar.

Subiendo veo que ha sido mala idea seguir con este chico. Es muy lento. No tira y me va a penalizar mucho. Va fuera de tiempo además (yo voy con muchas horas de margen ya que soy de la carrera larga). Vamos andando todo el rato y voy un poco mosca por dentro. El objetivo de este chico es sólo terminar en tiempo pero es muy malo. Por otro lado pienso en ayudarle y en que me va a hacer compañía. No quiero pasar esta segunda noche sólo ya que van a salir pensamientos negativos y la posibilidad de rendirte después de todo. Vamos hablando y se me hace raro.

Me comenta que es militar, va rezando y habla que ojalá Dios le deje llegar en tiempo. Va comentando con su mujer y amigos que todo bien y tal por whatsapp. Se le ve que es buena persona, muy humilde y con buenas palabras pero yo voy pensando que a ver si está pirado porque en el momento se me hace una mezcla muy rara todo y que a ver si en una de estas me saca un machete o algo. La cabeza va cansada y me doy cuenta que tengo demasiadas tonterías para pensar.

Seguimos juntos toda la carrera, caminando. Me fastidia no correr pero el chaval no tira. Yo llevo las piernas tocadas pero conozco esta sensación y puedo correr.  Le voy ayudando. Subimos una montaña interesante y encontramos un avituallamiento arriba. Voy el 20 de mi clasificación (he subido desde el 35) y me dicen que muy bien. En este punto me comentan que ha habido muchos abandonos.

Seguimos. Esta noche me pasa algo muy curioso. Le digo al compañero que oigo como hablar a gente. En otro momento veo como que se mueven unos arbustos como que tienen forma de caballo o de pony y como que se mueve. ¿Estoy flipando? Me digo joer, me veo bien. Esto es nuevo. Debe ser el cansancio. No le doy ninguna importancia pero se me hace curioso.  

(De alguna forma, posteriormente me comentan que este tipo de cosas les suelen ocurrir a los montañeros. Lo investigo un poco y veo que es muy habitual).

Seguimos caminando hasta que quedan 15km. Hacemos un último avituallamiento largo, cambio las pilas del frontal para tener el máximo de luz y tiramos. Se me apaga el reloj en 32h (debería durar 60 horas). Esto me fastidia porque ir viendo lo que queda en el track es muy psicológico. Ayuda una barbaridad a ir tirando encaminado.

Viene una zona de pasarelas al lado del río que andando se me hace larguísimo. Son 10km muy lentos con mi compañero. Hace bastante frío además por toda la húmedad en esa zona. Llegamos por fin al último avituallamiento donde nos dicen que quedan menos de 5km.  Subimos, vamos por siguiendo las flechas y al de un rato me dice el compañero que no le suena por ahí. Había hecho la carrera el año pasado y que por ahí que no le sonaba y que no. En este momento necesitaba el reloj, aunque todo está bien señalizado, vamos a ciegas.

Volvemos al pueblo anterior y nos metemos dentro pensando que era el pueblo de la meta. Damos muchísimas vueltas y finalmente una mujer que estaba despierta (eran las 6 y algo de la mañana), nos dice que este pueblo es otro. Intentamos salir y finalmente volvemos donde las flechas de antes. Era por donde íbamos. El compañero se disculpa por esta hora y media adicional perdida. Le digo que no pasa nada y que no se preocupe. Voy un poco fastidiado con él porque me he metido 172k, con unos ritmos muy malos al final y además con el susto que después de toda la carrera casi no llego a meta por esto. No obstante le ayudo los últimos km. Se ha pegado más de 24h corriendo y también se merece un reconocimiento y me da pena. Al final qué más da el tiempo sino compites.

Casi llegando veo unas ramas que salen de un árbol con forma como de cara de bruja. Los vuelvo a mirar centrando la vista bien y ya son normales. Le voy pillando el truco. Es como que con el agotamiento, como si mentalmente asociara formas. Me hace como gracia, sé que es tontería.

Vemos por fin el pueblo de verdad. Hay que cruzar un río que cubre las piedras de paso y donde toca mojarse los pies. Veo que viene gente detrás y le digo al compañero que subo corriendo para que no me pasen pero que en meta explico lo que nos ha pasado para ver si conseguimos que le den la medalla también a él (va fuera de tiempo con más de hora y media). Subo toda la cuesta corriendo a un ritmo que ni me lo creo y veo a varios de los corredores. Me van saludando y uno me dice que muchísimas felicidades. Entro en meta.

Me dan la medalla y me dicen que qué me ha pasado en estos últimos km, que les han dicho que nos habían visto subiendo al otro pueblo perdidos y me habían llamado por teléfono y todo. Les explico que iba con este chico (es un conocido por la organización) y me dicen que le suele gustar ir siempre con alguien. Veo que me han pasado finalmente los dos portugueses pero no me importa.

Estoy muy contento y algo mosca a la vez pero me olvido de todo. Les doy las gracias a todos los de la organización. Han hecho un trabajo soberbio con la carrera. Llega mi compañero, le dan su medalla de manera extraoficial y le digo que me haga un par de fotos con la medalla, le doy un abrazo, me da las gracias y se emociona.

Le digo que muchas gracias también, que me ha ayudado mucho ir con él. Voy al coche, me quito las zapatillas y voy al hotel a unos km. Es de día, me dan la habitación, duermo unas horas y me voy. Sin ducharme ni nada, tengo ganas de ir tirando.

Tomo unos cafés por el camino a casa pero veo que me encuentro bien. Los pies están llenos de ampollas y las piernas doloridas, aunque están decentes dentro de lo que cabe. Tuve mucho más dolor después de la primera maratón que hice en Barcelona y sobretodo ya después de la 110k de Febrero de este año, que no podía ni andar casi. Esta vez bajo escaleras, camino normal y me encuentro bien. Sé que es por el entrenamiento con seguimiento que llevo ahora. Me ha ayudado muchísimo a mejorar.

Por la noche, veo un mensaje del compañero que se retiró en el 98. Le explico un poco lo que me ha pasado y me felicita. Me dice que en alguna carrera cuando quiera, que vamos juntos. He ganado un amigo. De alguna forma, hay como una norma no escrita donde te arropas un poco en los que como tú tienen eso de tirar millas venga lo que venga. Es muy bonito.

Autor: CTT

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